Una vez cocidas las berenjenas y el ajo dejamos enfriar,
retiramos la pulpa de las berenjenas y las colocamos en el vaso del mixer,
extraemos con cuidado los medios dientes de ajo con la parte de atrás de una
cuchara o simplemente apretando desde la parte cerrada el medio diente y
agregamos a la pulpa de berenjenas, agregamos unos chorros generosos de aceite
de oliva del mejor, sal y pimienta a gusto, no le escatimen ninguna de las dos cosas,
es muy suave y tanto la sal cono la pimienta realzan mucho el sabor de esta
crema. Lo más común es untar una tostada de pan rústico, también sobre
tostada con queso gratinado, espectacular sobre un queso brie y por su puesto
para condimentar una pasta seca bien al dente. Hay quienes cocinan las
berenjenas enteras pero no toman ni la mitad de sabor, las cortadas se
caramelizan y concentran el sabor de la berenjena y además hace la crema más
dulce.
La receta original lleva jugo de limón y no le queda nada mal el
agridulce pero para mi gusto el limón tapa al sabor delicado de la berenjena.
Siempre lleva una hierba fresca, los árabes la hacen con menta, que le da un
sabor muy especial pero nuevamente, tapa el sabor de la berenjena, a mi me
gusta con el sutil sabor de la albahaca que se la agrego cortada en juliana para que se note su presencia.








